Trios, Voces Y Guitarras

En el campo de la música popular, a Puerto Rico se le conoce por haber contribuido a fomentar y difundir la música de tríos, voces y guitarras.  Muchos artistas puertorriqueños, cantantes y guitarristas, llegaron a alcanzar fama a través de estos grupos.  Entre ellos se encuentran Johnny Rodríguez, Fernandino Álvarez, Johnny Albino, Miguelito Alcaide y Julito Rodríguez.

Lo que distingue a un trío de otro, además del conjunto de voces, es la 1ra voz, y la1ra guitarra o requinto.  Esta peculiaridad nos  deja reconocer al grupo y, a veces, la canción que van a cantar.  Por ejemplo: El Trío San Juan (Puerto Rico), el Trío Matamoros (Cuba), y el Trío Los Panchos (Méjico).

El primer trío puertorriqueño en destacarse se le atribuye al Trío Borinquen de Rafael Hernández, el cual fue organizado en Nueva York en 1925.
En la década de los treinta  (1932) surgió el Trío Antillano con Herminio Avilés (1ra voz).  Luego en el 1934, Avilés organizó el Trío Los Gauchos.  Diez años mas tarde, con el nombre de Hernando Avilés, fundó el Trío Los Panchos junto a los mejicanos Alfredo Gil y Chucho Navarro.  Un dato curioso es que las primeras voces del Trío Los Pancho fueron  cantantes puertorriqueños.  Hernando Avilés (1944-51 y 1956-58), Julito Rodríguez (1952 -56), y Johnny Albino (1958 -66).

1943 – El Trío Vegabajeño –Fernandito Álvarez (1ra voz)
1946 – El Trío Los Romanceros – Julito Rodríguez (1ra voz), Felipe Rodríguez (2da voz). Luego Felipe cantó con el Trío Los Antares.
Quiero hacer mención de Charlie Vázquez, conocido como la 1ra voz del cuarteto Los Hispanos pues él organizó el Trío Los Sentimentales en Nueva York.

En los años cincuenta la música de voces y guitarras llegó a la cima de popularidad no solo en PR, sino también en toda la América Latina.  En esta época surgieron losCancioneros de música popular.

Aunque en los años sesenta el enfoque del mercado discográfico era en el “Rock”, nuevos  tríos continuaron apareciendo y dedicando su música al bolero romántico.  Este tipo de música vive en el alma de los puertorriqueños, y no importa cuan vieja sea la canción, nunca  olvidamos la letra.

Nuestros recuerdos de bailes y serenatas se lo debemos a ese profundo legado que han dejado los tríos de voces y guitarras en la historia de Puerto Rico.

Refranes para gente culta: Ocúpate de la alimentación de aves córvidas y estas te extirparán las córneas, el iris y el cristalino.

(Cría cuervos y te sacarán los ojos)

Pregoneros y Vendedores Ambulantes

by Mari Goyco

A través del “internet” encontré personas que, como yo, estaban interesados en recordar los “pregoneros del pasado”.  Cada cual  escribió de los pregoneros de su pueblo y de lo que podían acordarse.  Don José, que ya cuenta con 80 primaveras, me contó que los pregoneros de su pueblo pasaban por las calles llevando una carretilla hecha de madera, donde llevaban su mercancía.  ¡Cambio chinas por botellas!, se escuchaba con frecuencia ya que por las condiciones del mercado requería que el productor rehusara los envases.  No solo cambiaban chinas, también ofrecía otras frutas como  el guamá, quenepas, y el hicaco.

¡Llevo pasteles calientes de arroz y de masa…!  Los pasteles los traía en dos latones vacíos de manteca, llenos de agua caliente.  Entonces los pasteles venian envueltos en hoja de guineo solamente, y no con papel y una muestrecita de hoja.

Don José y otras personas de su edad también se acordaban del quincallero  el cual vendía ropa, telas variadas, envases para la cocina y artículos de ferretería.  Otro vendedor ambulante era el estirador de colchones de alambre, el paragüero que arreglaba sombrillas, el soldador de ollas y calderos, y el carboneroquvendía carbón de madera y lo traía en bolsas de papel.  Don Luis, de Caguas,  se acuerda delvendedor de mallorcas el cual cantaba una letanía: “la niña que estaba en la puerta, le dice a su padre que salga para que le compre- pan de mayoooo…..rca, el pan”.  También se acuerda del yerbero, el cual llevaba una infinidad de hojas y plantas medicinales en un saco.  También el vendedor de bloques de hielo (de este se acuerda Mami).

En Mayagüez, cuando yo era pequeña, venia el lechero  temprano por la mañana.  El dejaba las botellas de leche de aquellas que tenían una tapita como de cartón y cuando las destapabas podías ver toda la crema de la leche que se había subido a la parte de arriba de la botella.  El lechero se llevaba las botellas vacías con el dinero que se dejaba dentro de una de las botellas.  Por la mañana pasaba Benito el verdulero. Traía frutas, viandas, pescado fresco o carnes ya encargadas por Mami.  Por la tarde venia Rafael el panadero. ¡Panadero…pan caliente!  Además del pan, traía mallorcas, dulce de leche, pasta de guayaba y queso blanco.  Le podías comprar un tres y dos (tres centavos de pan y dos de queso), y lo mismo de pan con mantequilla o pan con mortadela.  Y nos comíamos la merienda con una buena taza de café calientito.  Luego, por la noche, pasaba un muchachito vendiendo maniii….tostao, y lo traía envuelto en un papel de estraza con los lados torcidos.  Los domingos, pasaba el vendedor de ostiones (ostras). Mami le compraba dos o tres docenas para la hora del almuerzo.  Yo me sentaba al lado del señor mientras el abría los ostiones pues siempre me regalaba varios que me comía antes del almuerzo.

¡Que bonito es recordar estos tiempos gratos!  Tiempos que no volverán pero que quedan en la memoria y nos traen recuerdos del ayer y una sonrisa a nuestros labios.

Si algunas de ustedes se acuerdan de los vendedores ambulantes de su pueblo, envíenlo al “Coquí” para incluirlo en la próxima edición.

Museo de Arte de Ponce/Museo Nacional del Prado

Mientras viajábamos por Madrid esta primavera visitamos el famoso Museo  Nacional del Prado.  Visitamos múltiples salas del Museo admirando las obras de arte de Goya, Velázquez, Rafael, Tintoreto, Murillo, El Greco y otros.  De momento nos llamó la atención de una de las exhibiciones llamada: La Bella Durmiente, pintura Victoriana del Museo de Arte de Ponce (MAP). Para nuestra sorpresa encontramos una exposición de 17 obras-diez pinturas y siete dibujos de artista representativos de la pintura victoriana.

Estas obras forman parte de la colección del Museo de Arte de Ponce, Puerto Rico; el cual fue fundado por el coleccionista Luis A. Ferré (1904-2003), personaje destacado de la historia económica, política y cultural de Puerto Rico.  El propósito de prestar esta colección al Museo del Prado fue con la intensión de acercar a los puertorriqueños a Europa a través de sus pinturas y esculturas, estableciendo al MAP como un importante centro de la cultura europea en el Caribe.

La Bella Durmiente es parte de la serie pequeña “El Rosal Silvestre” (1871-1873) de Edward Coley Burne-Jones (1833-1898) la cual presenta una mezcla de elementos medievales y clásicos, exaltando la belleza femenina de la femme fatale.

Cuando vuelvan a Museo de Ponce vayan a ver esta exhibición.  También no dejen de ver la  pintura  de Frederic Leighton (1830-1896),  Sol Ardiente de Junio (Flaming June) la obra mas célebrada del Museo de Arte de Ponce.